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El Santo Padre nos invita a tener un corazón humilde porque solo así se abren las puertas del Cielo.

Por: Sergio Mora / Papa Francisco | Fuente: ZENIT (https://es.zenit.org)

(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 1 de junio de 2016).- El santo padre Francisco realizó una nueva audiencia de los miércoles en la plaza de San Pedro, en un día gris y fresco a pesar de que Roma se encuentre en plena primavera, lo que contrastaba con la música alegre de una banda de música animaba la plaza.  El Papa entró llevado por el jeep abierto que recorrió los corredores de la plaza saludando a los presentes, en particular a los niños y enfermos, para lo cual hizo en alguna oportunidad detener el vehículo.

Tras la lectura del Evangelio, sobre la parábola del fariseo que se consideraba justo y agradecía a Dios porque no era como los otros, y del publicano que en cambio no osaba ni siquiera levantar los ojos al cielo, el Pontífice profundizó la lectura sacra. E invitó a la plaza en dos oportunidades a decir tres veces como el publicano la hermosa oración “Oh Dios, ten piedad de mi pecador…”.

El Fariseo no pedía nada porque ya tenía todo, en cambio el publicano mendigaba la misericordia de Dios, y este fue justificado. Añadió que “el fariseo es el ícono del corrupto que finge rezar”, y así en la vida quien se cree justo y desprecia a los otros es un corrupto un soberbio. Además la oración del soberbio no abre las puertas hacia a Dios, mientras que humildad del miserable las abre de par en par.

En sus palabras en español dirigido a los hispanohablantes el Papa dijo:

“Queridos hermanos y hermanas
En la parábola del fariseo y el publicano, que suben al templo para orar, Jesús nos enseña la actitud correcta para invocar la misericordia del Padre.
El fariseo hace una oración de agradecimiento en la que se complace de sí mismo por el cumplimiento de la ley, se siente irreprensible y desprecia a los demás. Su soberbia compromete toda obra buena, vacía la oración, y lo aleja de Dios y del prójimo.
Nosotros hoy, más que preguntarnos cuánto rezamos, podemos preguntarnos cómo lo hacemos, o mejor cómo es nuestro corazón para valorar los pensamientos y sentimientos, y eliminar toda arrogancia.
El publicano ora con humildad, arrepentido de sus pecados, mendiga la misericordia de Dios. Nos recuerda la condición necesaria para recibir el perdón del Señor y se convierte en imagen del verdadero creyente.
La oración del soberbio no alcanza el corazón de Dios, la oración humilde obtiene su misericordia”.
Y concluyó: “Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Que la Virgen María, nuestra Madre, que proclama en el Magnificat la misericordia del Señor, nos ayude a orar siempre con un corazón semejante al suyo”.
La audiencia concluyó con el rezo del Padre Nuestro y con la bendición apostólica.

Quizás esta sea la acusación más repetida y trillada de parte del protestantismo hacia la Iglesia Católica…

Por: Monseñor Jorge De los Santos | Fuente: elpueblocatolico.com

Quizá la acusación más repetida y trillada de parte del protestantismo hacia la Iglesia Católica es la de idolatría. “Los católicos adoran imágenes” repiten hasta el cansancio, y hay que decir que dicho argumento a pesar de ser tan flojo, logra convencer a muchos católicos poco formados que desgraciadamente desconocen su fe, en parte, por culpa propia y en parte por la nuestra como miembros de la Iglesia que somos. Los cristianos separados creen que están en la verdad y que nosotros estamos, como ellos aducen, en la idolatría.

La idolatría es la adoración que se le da a los ídolos, y la definición de ídolo es: imagen de una deidad, adorada como si fuera la divinidad misma. La palabra idolatría está compuesta de dos palabras: Ídolo – Latría. Donde ídolo es aquello que toma el lugar de Dios, y latría significa culto de adoración. Idolatría consiste en adorar algo o alguien diferente a Dios (ídolo), ya sea una persona o una cosa.

Nosotros los católicos creemos en un solo Dios y solo a Él adoramos. Las religiones paganas de la antigüedad adoraban al sol, a la luna, a la tierra, al fuego, al viento, etc. Muchas religiones hacían sus propios dioses haciendo figuras con sus propias manos, y a esas figuras que se consideraban dioses es a lo que se les llama ídolos.

El punto es que no todas las figuras o imágenes son ídolos sino solo aquellos a los que se les da culto considerándolos dioses.

¿Pero no está prohibido hacer imágenes? 

Está prohibido adorar ídolos que es distinto. Las otras denominaciones protestantes interpretan fuera del contexto el mandamiento de Éxodo 20,4, como una prohibición a hacer imágenes.

“No habrá para ti otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos” (Ex 20,2-4)

En el pasaje anterior todo lo subrayado es una sola prohibición. Dios prohíbe hacer imágenes para darle el lugar que solo a Él le corresponde. Este mandamiento lo dio Dios no porque se tratara de algo malo en sí mismo, sino por causa de las circunstancias: los israelitas vivían en medio de pueblos paganos como los asirios, los cananeos, los babilonios y otros, idólatras (creían que las estatuas eran dioses o tenían propiedades divinas, y por eso las adoraban) y los israelitas tenían mucha tendencia a imitarlos. Para evitar que cayesen en el error de los paganos, Dios prohibió la representación de la divinidad por medio de pinturas o estatuas. En otros pasajes se puede observar dicha intención:

“No vayáis en pos de otros dioses, de los dioses de los pueblos que os rodean, porque un Dios celoso es Yahveh tu Dios que está en medio de ti. La ira de Yahveh tu Dios se encendería contra ti y te haría desaparecer de la haz de la tierra”(Dt. 6,14-15)

“Pero si llegas a olvidarte de Yahveh tu Dios, si sigues a otros dioses, si les das culto y te postras ante ellos, yo certifico hoy contra vosotros que pereceréis” (Dt. 8,19)

Estos pasajes dejan claro que la prohibición era de hacer imágenes y adorarlas o considerarlas como dioses, la prohibición no consistía en hacer las imágenes en sí.

Conclusión: Es falsa la acusación de que los católicos somos idolatras.

Los efectos de la mundialización de internet también han supuesto un re-pensamiento del esquema tradicional de la comunicación

Por: P. Jorge Enrique Mújica | Fuente: Zenit.org

Los efectos de la mundialización de internet también han supuesto un re-pensamiento del esquema tradicional de la comunicación. El esquema tradicional de comunicación asociado a los roles definidos de «emisor», «receptor» y «mensaje» ha quedado desfasado visto que hoy por hoy cualquier usuario puede ser no sólo quien comunica o recibe la comunicación sino incluso el contenido de la comunicación misma.

Se parte de esta constatación visto que, en cuanto usuarios, las personas consagradas (sacerdotes, religiosos, seminaristas y análogos) están sujetos a esa misma dinámica.

El tema aquí planteado oscila entre dos puntos aparentemente antitéticos: lo pastoral y lo privado. En este texto buscamos mantener la particularidad de ambos en vistas a conocer, por un lado, quiénes son o pueden ser los sujetos de una eventual acción pastoral; y, por otro, ciertas especificidades de la dimensión privada de un perfil personal en alguna de las redes sociales. En un tercer momento pasamos una integración de los pastoral y lo privado visto que, en definitiva, es el mismo y único sujeto el que habita1, ha habitado o habitará las redes sociales.

 

I. Pastoral

1. Usuarios de internet

Para inicios de 2015 los usuarios de internet en general ascienden a poco más de 3 mil millones. Considerando que la población del mundo está en torno a unos 7 mil millones de personas tenemos que hay poco más del 50% de habitantes del planeta que no tienen acceso a internet. Esto ayuda también a redimensionar el valor actual de la acción pastoral en la world wide web.

Los estudios más recientes muestran un uso diversificado de internet: los adolescentes entre 13 y 17 años usan más Facebook, Instagram y Snapchat mientras que si se les estudia por sexo las chicas consumen más redes sociales (en orden Instagram, Snapchat y Pinterest) mientras que los chicos consumen más video juegos2.

Un estudio de 20143 muestra que, entre los adultos, las cinco redes sociales más usadas son Facebook, Pinterest, LinkedIn, Instagram y Twitter. La tendencia general es que cada vez más las puertas de acceso a redes sociales son los dispositivos móviles4. Es significativo que, de hecho, dos redes sociales que funcionan como aplicaciones sólo por dispositivo móvil se encuentren entre las más usadas a nivel planetario: WhatsApp tiene más de 700 millones de usuarios (dato hasta el primer semestre de 2015) e Instagram 300 millones (datos hasta enero de 2015).

En términos temáticos, son cinco los tópicos más recurrentes en las redes sociales: 1) música y películas; 2) comunidades afines; 3) deportes; 4) política; y 5) religión5.

Si limitamos nuestra mirada al sector confesional católico tenemos también resultados interesantes: en enero de 2012 la población católica de Facebook era del 5%6. Estudios realizados en Estados Unidos mostraban que más del 50% de los católicos americanos que usan redes sociales no conocen una presencia significativa de la Iglesia en internet7. Sin embargo, los cristianos suelen ser personas que comparten su fe en las redes sociales8.

Todos estos datos ofrecen coordenadas para perfilar una adecuada acción apostólica: facilitan un sano realismo, permiten redimensionar necesidades más o menos generales según las tendencias y ofrecen una oportunidad para examinarse a sí mismo en torno a estos datos.

 

II. Privado

2. Orientaciones de uso

Indistintamente de su especificidad, todas las redes sociales tienen como punto de partida el requerimiento del registro por parte de la persona que quiere beneficiarse del servicio que esa red social ofrece. Es lo que tiene a llamarse «perfil».

El término «redes sociales» es un concepto bastante genérico que engloba realidades bien diversas. En síntesis define toda aquella plataforma digital que posibilita la interacción entre sus usuarios facilitando la creación y desarrollo de relaciones en torno a intereses comunes. En lo particular, cada red social tiene una característica específica que la diferencia del resto y es su «clave de éxito».

 

2.1 Conocer

Cualquier orientación de uso pasa por conocer esa característica concreta de la red social que se quiere usar para así aprovecharla de acuerdo a aquello para lo que fue creada. Por tanto, la primera orientación es identificar la propia «necesidad» (o las necesidades de terceros) y contrastarla con la surtida oferta de posibilidades para satisfacerla.

2.2 Aprovechar

Ejemplos: LinkedIn es una red social que gira en torno a las relaciones de trabajo profesional, ya entre individuos del mismo sector, ya entre individuos y empresas donde las personas trabajan, quieren trabajar o les pueden contratar; Twitter es una plataforma de microblog con tantas posibilidades de uso como el ingenio pueda crear en 140 caracteres; Instagram es una aplicación cuyo desarrollo gira en torno al compartir imágenes atemáticamente; Pinterest va en esa misma dirección, aunque permite una posibilidad de organización en torno a temas y con mayor flexibilidad en cuanto al peso y tamaño de los archivos de imagen que se cargan. Un error bastante frecuente en personas consagradas es registrar perfiles en muchas redes sociales dándoles el mismo tipo de uso a todas.2.3 Aprovechamiento por parte de una persona consagrada: posibilidades y riesgos

La relación de las personas consagradas con la web suele decir relación con dos campos: el discernimiento personal9 y el voto de obediencia. En torno a estos dos faros individuamos algunas orientaciones de uso más específicas que pueden ser de utilidad tanto para el que gobierna como para el que a la obediencia está sujeto.

  • Examinar las propias motivaciones de fondo: quien somete a la autoridad competente el permiso, consejo o aprobación para registrar un perfil personal en una red social debe antes haber sopesado la conveniencia de ello. Esto suele pasar por un examen en torno a sí mismo con una pregunta inicial de base: «¿qué me mueve a habitar la web?». La responsabilidad última de un buen o mal uso de una red social es de la persona que lo gestiona. Pero hay elementos que pueden indicar a la misma persona, o a quien secunda la autorización de sacarlo o mantenerlo, si a esa persona en concreto le es de ayuda o no en ese momento particular. Es comprensible que este ejercicio se haga especialmente en las primeras etapas de formación o en los primeros estadios de contacto de la personas consagrada con el mundo de las redes sociales en que la novedad puede derivar en un mal uso10.
  • La seriedad de una propuesta de uso: es comprensible que un eventual proyecto de registro ofrezca más garantías de madurez cuando es presentado con la seriedad y profesionalidad requerida. En este sentido, puede ayudar tanto a quien pide un permiso como a quien lo da el conocer: a) el tipo de proyecto (en qué red social, especificidad del tipo de uso que se dará, a qué necesidad responde, si ya existen o no otros proyectos análogos, etc.), b) el tiempo que se destinará a ello, c) la proyección que se le piensa dar, d) consideraciones en torno a la eventual incorporación de recursos humanos y/o económicos, e) la frecuencia de un eventual reporte en torno a los logros o dificultades obtenidos y acerca de los puntos precedentes que sirven como marco general de evaluación.
  • Sobre el proyecto en sí mismo. Aquí hay dos líneas: la pública (que en cierta forma estamos relacionando con el ámbito pastoral) y la privada que parece enfocarse más a un uso de carácter más bien limitado.
    • Pública: para este ámbito valen las especificaciones arriba mencionadas, si bien se deben agregar dos puntos más: la consideración acerca del auditorio al que el eventual proyecto está dirigido y el modo como se dará a conocer tal proyecto (marketing y publicidad).
    • Privada: en no pocos caso el uso que se quiere hacer de los medios digitales actuales no es directamente pastoral (entendido como puesta on line de un proyecto apostólico con miras a lo masivo) sino más bien para mantener las relaciones con familiares, amigos y nuevos conocidos. Sobre este punto es sobre el que nos detenemos ahora para individuar las posibilidades y riesgos.

 

Posibilidades.- El estudio Churchbook. La presenza dei consacrati nei social network («Churchbook, la presencia de los consagrados en las redes sociales11») muestra que, en Italia el 20% del total de sacerdotes y religiosos (as) así como un 59,7% de los seminaristas tienen un perfil. Curiosamente, considerando sólo religiosos y religiosas, los varones son mucho más activos que las mujeres. En su mayoría, el uso que se da a Facebook es del tipo que aquí se está tratando: privado12. Entre las posibilidades que podemos enumerar en este ámbito se encuentran:

 

  1. El fortalecimiento de relaciones interpersonales (especialmente con familiares y amigos) materializado en formas de cercanía como las felicitaciones de cumpleaños, palabras de aliento ante eventuales éxitos que de otro modo conoceríamos con más dificultad debido a que son cada vez más escasas las notificaciones por medios tradicionales como la carta o las llamadas telefónicas, etc.;
  2. La facilidad para entrar en comunicación ágil con las personas que conocemos;
  3. La naturalidad con que una cierta forma de evangelización o sensibilización hacia lo católico se puede dar gracias al testimonio de lo publicado;
  4. La posibilidad de transmitir una visión más positiva de la Iglesia a partir de lo que uno mismo publica como experiencia en torno a ella13;
  5. Creación y desarrollo de grupos de interés, actualización, discusión o relación con otras personas consagradas de la misma familia religiosa, por ubicación geográfica o por comunión eclesial;
  6. Descanso y ocio que son dimensiones humanas dentro de las cuales el consumo moderado de estos recursos pueden armonizarse14.

 

Riesgos.- Durante no poco tiempo la aproximación que permeó la visión de muchos sectores de la Iglesia respecto a internet fue la que tendía a identificarlo como aliado del pecado. En otros sectores tal vez menos «radicalizados» al menos aleteaba la sospecha. ¿Qué valoración moral puede hacerse de internet? Éticamente hablando internet es neutro en vista de que la bondad o maldad depende más bien de quienes lo usan y no de él en sí mismo. Es verdad que hay muchas cosas buenas pero no es menos cierto que es posible encontrar o actuar contrarios a la virtud en ese ambiente.

Sin afán exhaustivo, los riesgos15 más frecuentes de las personas consagradas en la web son:

  1. El aislamiento de la propia comunidad física («escapismo») en pro de relaciones en ámbito digital16;
  2. La inautenticidad: creación de una personalidad digital alternativa que si bien funciona en torno al mismo nombre no se corresponde siempre con el temperamento y carácter real de quien está detrás de ella;
  3. La pérdida del sentido de la clausura religiosa (para el caso de religiosos y monjas);
  4. El anti-testimonio que consiste en la no correspondencia entre lo que la persona es y publica (piénsese en las fotos donde queda entre dicho lo que se sabe que la persona debe vivir y lo compartido que lo pone en duda);
  5. La incapacidad de silencio interior y exterior; y
  6. lanzarse a usarlos sin una finalidad concreta y sin marcarse tiempos específicos de uso que en no pocas ocasiones terminan en naufragios.

 

III. Integración

3. Redes sociales en la propia vida: una materia de auto-examen

En realidad uso «privado» de redes sociales y uso «pastoral» convergen siempre en el caso de las personas consagradas a Dios. Considerando que su vida es apostolado esto supone que tanto en un ámbito restringido como en un plano más amplio de comunicación son siempre agentes de pastoral, si bien los modos y tiempos pueden variar.

En este «contexto integrador» las redes sociales se presentan como materia de evaluación pero no sólo para quienes ya las usan o las quieren usar sino incluso para aquellos que, visto su potencial, no se interrogan acerca de ellas.

Entre quienes ya las usan, la materia de auto-examen puede ir en la siguiente dirección:

  1. ¿Uso las redes sociales como corresponde a un apóstol de Jesucristo?
  2. ¿El tiempo invertido17 en ellas va en detrimento de mi vida comunitaria y de mis relaciones interpersonales con las personas que me rodean?
  3. ¿Cada vez que uso la web tengo claro para qué entro, qué busco, en dónde lo pienso encontrar y cuánto tiempo voy a invertir en ello?
  4. ¿Cómo afronto el eventual encuentro con material que no esperaba toparme, por ejemplo de cariz sexual?
  5. ¿Me siento mirado y acompañado con Cristo al momento de usar las redes sociales o, en otras palabras, me actúo en la presencia de Dios antes, durante y después de usar las redes sociales?
  6. ¿Me intereso por los problemas y necesidades de las personas con quienes entro en relación en las redes sociales o he terminado percibiéndolos como meros dadores de «me gusta» o alimentadores del propio ego digital?
  7. ¿Hay repercusiones negativas en los resultados académicos o apostólicos que digan relación con el uso de redes sociales?
  8. ¿Lo que comparto en las redes sociales se corresponde con mi condición de persona consagrada? En este sentido, ¿soy un aliciente para la fe y credibilidad de otros en la Iglesia?
  9. ¿Tengo presente que por mi condición de persona consagrada también el propio perfil digital tiene una dimensión pública, aunque el grupo de relación con el que se interacciona sea muyrestringido?
  10. ¿Conozco y aplico las medidas de seguridad y privacidad que las mismas redes sociales ofrecen?

 

4. Indicadores de abuso

En abril de 2012 se publicó el «Bergen Facebook Addiction Scale» en Psycholigical Reports. En ese estudio su autora, la psicóloga Cecilie Schou Andreassen, de la Universidad de Bergen, en Noruega, muestra que dada la naturaleza social de Facebook18, que evita el «cara a cara», se puede llegar a la adicción, especialmente en cuatro grupos vulnerables: 1) usuarios jóvenes, 2) usuarios ansiosos, 3) usuarios inseguros y 4) mujeres. El estudio también evidencia que las personas organizadas y/o ambiciosas no suelen caer en esta ciber-dependecia.

Las preguntas del test para medir el grado de dependencia personal, según el «Bergen Facebook Addiction Scale», son las siguientes:

1. ¿Paso mucho tiempo pensando en Facebook y en conectarme para usarlo?

2. ¿Siento la necesidad de usar Facebook y, además, por mucho tiempo?

3. ¿Usas Facebook intentando olvidarte de tus problemas?

4. ¿Has intentado reducir el uso de Facebook sin lograrlo?

5. ¿Te agitas o inquietas si te prohíben usar Facebook?

6. ¿El uso de Facebook ha tenido repercusiones negativas en tus estudios o trabajo19?

La escala de valoración para cada pregunta es:

1. Muy rara vez

2. Raramente

3. Algunas veces

4. Mucho

5. Muchísimo

Si 4 de las 6 preguntas tiene un “mucho” o un “muchísimo” se puede comenzar a hablar de adicción. El «Bergen Facebook Addiction Scale» fue realizado en 2011 con 423 estudiantes (227 mujeres y 196 hombres).

Aunque la ciber-dependencia no ha sido clasificada todavía como una enfermedad, según el doctor Elias Aboujaoude, profesor asistente en el departamento de psiquiatría de la Universidad de Stanford, «Lo que podemos decir con certeza es que para una parte significativa de la población hay algunas banderas rojas que indican un problema real». Esos problemas implican consecuencias familiares, matrimoniales, laborales y de salud.

 

Conclusión: propuesta para potenciar o mejorar el uso

En el ámbito de la vida consagrada el aprovechamiento de las redes sociales digitales pasa por las motivaciones de fondo que inspiran su uso más que por los conocimientos técnicos para valerse mejor de ellas (que también tiene su importancia). Es a partir de 2009 que el magisterio de la Iglesia se ocupa más en concreto de estas realidades. Los mensajes para las jornadas mundiales de las comunicaciones sociales ofrecen un programa que, aplicado a las personas consagradas, supone todo un itinerario a recorrer en miras a potenciar mejor el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación.

 

En el mensaje del año 200920 el Papa habla de las nuevas tecnologías como ámbitos de relación para hacer el bien (además de ofrecer una profundización antropológica en torno al concepto de amistad). En el mensaje de 201021 precisa que son un ámbito de acción pastoral también para los sacerdotes. En el mensaje del 201122 se hace un énfasis en el valor de la autenticidad para, en el mensaje de 201223, subrayar la importancia del silencio como condición esencial previa de cualquier tipo de comunicación. En 201324 Benedicto hablará de las redes sociales como espacios de evangelización. Finalmente, en 201425, el mensaje de Francisco estriba en lo específicamente cristiano de la comunicación: el encuentro. Todas las relaciones posibles en el ambiente digital deben conducir a una forma más perfecta de relación como lo es el encuentro. Una lectura atenta y meditativa de estos cinco mensajes es la propuesta base de donde se podrán extraer muchas más aplicaciones de uso.

1 En referencia a las redes sociales en particular, y a internet en general, en este texto utilizamos indistintamente expresiones como «usar», «habitar», «instrumentos», «consumo», etc. La Iglesia habla hoy en día de internet como un ambiente a habitar y no más como herramientas o instrumentos a utilizar. Para clarificar mejor este punto se puede leer «Y la Iglesia se preguntó qué es internet», en http://www.zenit.org/es/articles/y-la-iglesia-se-pregunto-que-es-internet.

2 Cf. «Teens, Social Media & Technology Overview 2015», en http://www.pewinternet.org/2015/04/09/teens-social-media-technology-2015/.

3 Cf. «Social Media Update 2014», en http://www.pewinternet.org/2015/01/09/social-media-update-2014/.

4 Cf. «U.S. Smartphone Use in 2015», en http://www.pewinternet.org/2015/04/01/us-smartphone-use-in-2015/.

5 Cf. «Social Networking Popular Across Globe», en http://www.pewglobal.org/2012/12/12/social-networking-popular-across-globe/.

6 Véase «5% de católicos en Facebook. ¿Es posible evangelizar en las redes sociales?», en http://evangelidigitalizacion.blogspot.it/2012/01/5-de-catolicos-en-facebook-es-posible.html.

7 Cf. «¿Cuántos católicos usan Facebook, Twitter, YouTube, LinkedIn o Instagram? Publican estudio en los Estados Unidos», en http://evangelidigitalizacion.blogspot.it/2012/11/cuantos-catolicos-usan-facebook-twitter.html.

8 Cf. «¿Cuántos católicos comparten contenidos sobre su fe en las redes sociales?», en http://evangelidigitalizacion.blogspot.it/2014/11/cuantos-catolicos-comparten-contenidos.html.

9 Al respecto puede ayudar: «El Espíritu Santo e internet: cuando obligamos a Dios a hacer suyos nuestros proyectos», en http://evangelidigitalizacion.blogspot.it/2013/12/el-espiritu-santo-e-internet-cuando.html.

10 Dos orientaciones bastante particulares pueden ser, por ejemplo: la facilidad dispersiva de determinado sujeto que puede llevarle a una pérdida de tiempo o limitaciones especiales en el campo de la castidad que pueden conducirle a caídas internas o externas en ese campo.

11 Cf. «Estudio revela cuántos sacerdotes, religiosos y seminaristas están en Facebook», en http://evangelidigitalizacion.blogspot.it/2012/03/estudio-revela-cuantos-sacerdotes.html.

12 Acerca del término «privado» debe alejarse cada vez más el considerarlo en ámbito digital como antónimo de «público». Hoy por hoy la dimensión pública de toda comunicación personal es un hecho: basta con que una de las personas de las que estén en relación con nosotros dé un «me gusta», «retuit» o «compartir» para que una publicación originalmente restringida a un grupo de relación limitado alcance una visibilidad mucho mayor a la originalmente buscada por parte de quien colocó determinado contenido en su propio perfil de red social.

13 Fue de Benedicto XVI aquella idea iluminadora acerca de la comunicación cristiana en la web: «Comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino también dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él. Asimismo, tampoco se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia» (Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2011).

14 Ciertamente en el ámbito del ocio debe tomarse en cuenta que, para el caso de las personas consagradas, éste también tiene una dimensión comunitaria.

15 Hay cinco tipos de patologías en ámbito digital: 1) la adicción a los digital (redes sociales, aplicaciones, experiencia de necesitar permanentemente conectado), 2) la adicción al trabajo en ámbito digital, 3) la adicción al consumo de información en la web, 4) la adicción a la pornografía y 5) las ludopatías.

16 Este punto debe llevar a examinar la calidad de las relaciones en la propia comunidad. Muchas veces una ciber-dependencia es la manifestación de deficientes relaciones humanas o se convierte en una salida a una comunidad que no ha sabido acoger a la persona.

17 Un estudio de 2015 indica que el 24,11% de los usuarios mundiales de internet pasa entre 30 minutos y 1 hora cada día en las redes sociales (cf. http://www.obs-edu.com/noticias/estudio-obs/espana-aumenta-el-numero-de-usuarios-activos-en-redes-sociales-en-2014-y-llega-los-17-millones/).

18 Aunque el estudio está circunscrito a Facebook, mutatis mutandi se puede aplicar análogamente a otras redes sociales.

19 Acerca del impacto en el trabajo puede verse «Technology’s Impact on Workers», en http://www.pewinternet.org/2014/12/30/technologys-impact-on-workers/.

20 El título del mensaje fue: «Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad».

21 El título del mensaje fue: «El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra».

22 El título fue: «Verdad, anuncio y autenticidad de vida en la era digital».

23 El mensaje se intituló: «Silencio y palabra: caminos de evangelización».

24 Bajo el nombre: «Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización».

25 «La comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro» fue el nombre que recibió el mensaje de 2014.

 

Pero no olvidemos que el amor, no es un regalo. Como todo en la vida, hemos de ganárnoslo

Por: César Valdeolmillos Alonso | Fuente: Catholic.net

La celebración que en estos días hacemos de la Navidad es una amalgama de tradiciones procedentes de media docena de culturas y acumuladas a lo largo de los siglos. La cena de Nochebuena, belén, el árbol adornado, las tarjetas de felicitación,  los reyes magos, Papá Noel y Santa Claus, el tronco lleno de regalos, el muérdago, las campanas y los villancicos encuentran su origen en el seno de diferentes pueblos y pasaron a integrarse en el 25 de diciembre.

Pero más allá de los fríos datos que nos pueda ofrecer la historia, la conmemoración de la Navidad constituye la gran exaltación de la familia. Recordemos quienes estaban en Belén junto a la mula y el buey. Una familia a la que nadie quiso dar posada, la resultante de frutos y ramas, que dejarían de ser, de no estar indisolublemente unidos al tronco por la savia del amor.

Por supuesto la familia no es un simple nombre, ni una firma en un papel, ni siquiera el hecho de vivir juntos. La familia es sentirse todos miembros de un mismo cuerpo. Es sufrir y amar a un mismo tiempo. Es soñar, andar juntos el camino, compartir unidos el proyecto de cada uno de sus miembros, sentarse  a la mesa y compartir como propio el proyecto de cada uno, sentir que te queda un irremplazable vacío en tus entrañas cuando uno de sus componentes se aleja y llorar de emoción y fundirse en un solo cuerpo cuando regresa. ¿Habrá algo más intenso, más profundo y que más alboroce nuestro corazón que el abrazo del reencuentro?

Por eso la Navidad, esa fecha que llevamos en lo más profundo de nuestro corazón y a la que quienes quieren destruir nuestros valores, llaman solsticio de invierno, es la fiesta más grande y entrañable que podemos vivir. Es el regreso de todos sus miembros al hogar, el lugar donde siempre te esperan y nunca serás un extraño, porque cada uno de sus rincones guarda la emoción de una vivencia, un recuerdo, un testimonio, la raíz de nuestra existencia y la savia que ha hecho de nosotros lo que hoy somos.

 
De alguna manera, la Navidad nos hace volver a la niñez al recordar tiempos pasados en los que todos compartíamos juegos e ilusiones, risas y lágrimas, proyectos y travesuras, alegrías y desencantos vividos bajo un mismo techo y sintiéndonos todos miembros de un mismo cuerpo. Sería imposible saber quiénes somos, si no es por el calor del hogar, donde permanecen nuestras raíces y donde se forjaron nuestras señas de identidad.

La familia no es una elección que podamos hacer a nuestro gusto. Es la herencia recibida de nuestros mayores y a la que, si renunciamos, nos sentiremos huérfanos y desvalidos. La familia implica un compromiso, una expresa voluntad de coexistencia, es el punto de unión en los momentos de alegría y el refugio en las situaciones de desamparo y tribulación. Por eso la Navidad es la ocasión para volvernos a fundir en el eterno abrazo que provoca que los corazones se desboquen y nuestros ojos se aneguen en lágrimas nacidas del amor.

Pero no olvidemos que el amor, no es un regalo. Como todo en la vida, hemos de ganárnoslo.

papacongreso

La primera vez que un Papa visita Capitol Hill: en el mundo golpeado por conflictos y fundamentalismo no hay que simplificar la realidad viendo solo buenos o malos. Que la política no se someta a la economía y a las finanzas. No nos espantemos por el número de inmigrantes, sino veamos sus rostros. Hay que defender la vida humana «en cada fase de su desarrollo»; la pena de muerte debe ser abolida. Mayores esfuerzos para combatir la pobreza y frenar el comercio de armas. Es necesario ayudar a la familia «amenazada, quizás, como nunca»

ANDREA TORNIELLI
Washington

Frente al mundo golpeado por los conflictos y el fundamentalismo, no hay que cometer el error de simplificar la realidad viendo solo ‘buenos’ y ‘malos’. La política no puede someterse a la economía y a las finanzas. No debemos dejarnos espantar por el número de inmigrantes, sino ver sus rostros. La vida humana debe ser defendida «en cada fase de su desarrollo», hay que abolir la pena de muerte. Mayores esfuerzos para combatir la pobreza en el mundo, sin olvidar a los pobres que viven fuera de nuestras casas. Hay que proseguir por el camino de reconciliación ya emprendido entre Estados Unidos y Cuba, dialogando y construyendo puentes. Para poner fin a los conflictos, hay que detener el comercio de armas. Es necesario ayudar a la familia «amenazada, quizás, como nunca».

Los cuatro modelos
Es una agenda que refleja los valores de los padres fundadores de la nación la que los miembros del Congreso escucharon de boca de Papa Francisco esta mañana en Washington, durante un largo y apasionado discurso. El primer Papa invitado a hablar en Capitol Hill trató de hablar directamente al corazón de Estados Unidos, proponiendo los modelos de cuatro grandes hijos suyos: «Una Nación es considerada grande cuando defiende la libertad», como hizo el presidente Abraham Lincoln, «cuando genera una cultura que permita a sus hombres ‘soñar’ con plenitud de derechos para sus hermanos y hermanas, como intentó hacer Martin Luther King»; cuando «lucha por la justicia y la causa de los oprimidos, como hizo Dorothy Day en su incesante trabajo; siendo fruto de una fe que se hace diálogo y siembra paz, al estilo contemplativo» del padre Thomas Merton.

Según la tradición, Francisco fue acompañado en el hemiciclo por el «speaker» del Congreso, John Andrew Boehner. Al tomar la palabra, el Pontífice dijo que él también es «hijo de este gran continente, del que todos nosotros hemos recibido tanto y con el que tenemos una responsabilidad común». Y recordó que «la actividad legislativa siempre está basada en la atención al pueblo», especialmente a los más vulnerables. «Quisiera hoy no sólo dirigirme a ustedes, sino con ustedes y en ustedes a todo el pueblo de los Estados Unidos», insistió, para «dialogar con miles de hombres y mujeres que luchan cada día para trabajar honradamente, para llevar el pan a su casa, para ahorrar y, poco a poco, conseguir una vida mejor para los suyos».

No dividir el mundo entre ‘buenos’ y ‘malos’

El mundo, dijo, es «es cada vez más un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religión. Ninguna religión «es inmune a diversas formas de aberración individual o de extremismo ideológico. Esto nos urge a estar atentos frente a cualquier tipo de fundamentalismo de índole religiosa o del tipo que fuere». Pero, al mismo tiempo, hay que tener cuidado con otra tentación, advirtió Francisco: «el reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos; permítanme usar la expresión: en justos y pecadores». Es esta simplificación la que, en lugar de reconocer la complejidad del mundo, lo divide a toda prisa dos facciones: «El mundo contemporáneo con sus heridas, que sangran en tantos hermanos nuestros, nos convoca a afrontar todas las polarizaciones que pretenden dividirlo en dos bandos. Sabemos que en el afán de querer liberarnos del enemigo exterior podemos caer en la tentación de ir alimentando el enemigo interior. Copiar el odio y la violencia del tirano y del asesino es la mejor manera de ocupar su lugar. A eso este pueblo dice: ‘No’».

La respuesta correcta para resolver las crisis «económicas y geopolíticas de hoy» es la de «devolver la esperanza, corregir las injusticias, mantener la fe en los compromisos, promoviendo así la recuperación de las personas y de los pueblos». También en Estados Unidos es importante «que la voz de la fe, que es una voz de fraternidad y de amor, que busca sacar lo mejor de cada persona y de cada sociedad, pueda seguir siendo escuchada», porque es un «potente instrumento» en la lucha contra «nuevas formas mundiales de esclavitud, que son fruto de grandes injusticias que pueden ser superadas sólo con nuevas políticas y consensos sociales».

Que la política no esté al servicio de la economía y de las finanzas
Después de haber citado la Declaración de Independencia, Francisco observó: «si es verdad que la política debe servir a la persona humana, se sigue que no puede ser esclava de la economía y de las finanzas. La política responde a la necesidad imperiosa de convivir para construir juntos el bien común posible, el de una comunidad que resigna intereses particulares para poder compartir, con justicia y paz, sus bienes, sus intereses, su vida social».

Los rostros de los migrantes: «Muchos de nosotros éramos extranjeros»
Pensando en Martin Luther King y en su «sueño» de plenos derechos civiles y políticos para los afro-americanos, el Papa añadió: «En los últimos siglos, millones de personas han alcanzado esta tierra persiguiendo el sueño de poder construir su propio futuro en libertad. Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros. Les hablo como hijo de inmigrantes, como muchos de ustedes que son descendientes de inmigrantes». Francisco recordó que «trágicamente, los derechos de cuantos vivieron aquí mucho antes que nosotros no siempre fueron respetados», y reafirmó su «más alta estima y reconocimiento» por los indígenas americanos. «Aquellos primeros contactos fueron bastantes convulsos y sangrientos», pero, cuando el extranjero en medio de nosotros nos llama, no debemos repetir los pecados ni los errores del pasado.

Fue una alusión fuerte a los inmigrantes que tratan de entrar por la frontera con México; también en este continente hay «miles de personas que se ven obligadas a viajar hacia el norte en búsqueda de una vida mejor para sí y para sus seres queridos, en un anhelo de vida con mayores oportunidades. ¿Acaso no es lo que nosotros queremos para nuestros hijos? No debemos dejarnos intimidar por los números, más bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situación. Una respuesta que siempre será humana, justa y fraterna. Cuidémonos de una tentación contemporánea: descartar todo lo que moleste».

Proteger la vida, abolir la pena de muerte
El Papa citó la «regla de oro» evangélica: «Hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes». Una norma que indica una clara dirección. Hay que «tratar a los demás con la misma pasión y compasión con la que querríamos ser tratados. Busquemos para los demás las mismas posibilidades que deseamos para nosotros. Acompañemos el crecimiento de los otros como queremos ser acompañados. En definitiva: queremos seguridad, demos seguridad; queremos vida, demos vida; queremos oportunidades, brindemos oportunidades». Después Francisco habló sobre la «responsabilidad de proteger la vida en cualquier fase de su desarrollo» y sobre el compromiso para abolir la pena de muerte, como piden también los obispos del país.

La lucha contra la pobreza y la defensa del medio ambiente
En relación con la lucha contra la pobreza extrema, el Papa reconoce que se ha hecho mucho, pero dijo que «todavía se debe hacer mucho más», recordando «cuán cercanos a nosotros son hoy los prisioneros de la trampa de la pobreza». Y esta lucha debe ser afrontada con intervenciones principalmente en sus causas. Bergoglio dedicó gran espacio al uso correcto «de los recursos naturales», a la apropiada «aplicación de soluciones tecnológicas» y a la capacidad de orientar bien «el espíritu emprendedor», para construir «una economía que busca ser moderna pero especialmente solidaria y sustentable. Hay que hacer, insistió Bergoglio, un esfuerzo «valiente y responsable» para cambiar de dirección y evitar «las más grandes consecuencias que surgen del degrado ambiental provocado por la actividad humana». El Papa dijo confiar en el papel del Congreso y en el aporte de las instituciones de investigación y académicas de Estados Unidos.

Diálogo y reconciliación
Francisco, con una referencia implícita al «deshielo» con Cuba (también aplicable al tratado sobre la energía nuclear con Irán), reconoció los esfuerzos que se han realizado en los últimos meses y que ayudan a superar las históricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado». Cuando «países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo, que podría haber estado interrumpido por motivos legítimos, se abren nuevos horizontes para todos. Esto ha requerido y requiere coraje, audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad». Un buen líder político, subrayó, es el que, «teniendo en mente los intereses de todos, toma el momento con un espíritu abierto y pragmático. Un buen político opta siempre por generar procesos más que por ocupar espacios».

Basta de guerras y comercio de armas
Estar al servicio del diálogo y de la paz «significa estar verdaderamente determinado a atenuar y, en último término, a acabar con los muchos conflictos armados que afligen nuestro mundo. Y sobre esto hemos de ponernos un interrogante: ¿por qué las armas letales son vendidas a aquellos que pretenden infligir un sufrimiento indecible sobre los individuos y la sociedad? Tristemente, la respuesta, que todos conocemos, es simplemente por dinero; un dinero impregnado de sangre, y muchas veces de sangre inocente. Frente al silencio vergonzoso y cómplice, es nuestro deber afrontar el problema y acabar con el tráfico de armas».

Apoyar a la familia amenazada
Y al final, la familia. «¡Cuán fundamental ha sido la familia en la construcción de este País! Y cuán digna sigue siendo de nuestro apoyo y aliento -exclamo el Papa. No puedo esconder mi preocupación por la familia, que está amenazada, quizás como nunca, desde el interior y desde el exterior. Las relaciones fundamentales son puestas en duda, como el mismo fundamento del matrimonio y de la familia. No puedo más que confirmar no sólo la importancia, sino por sobre todo, la riqueza y la belleza de vivir en familia».

Discurso al Congreso de Estados Unidos Papa Francisco

¿ El matrimonio homosexual como derecho constitucional no tendrá consecuencias para la libertad religiosa de los ciudadanos?

Por: Benedetta Frigerio / Tempi.it | Fuente: Religión en Libertad

23 julio 2015

¿De verdad la sentencia del Tribunal Supremo que ha impuesto a todos los Estados Unidos el reconocimiento del matrimonio homosexual como derecho constitucional no tendrá consecuencias para la libertad religiosa de los ciudadanos?

Según la mayoría de los jueces favorables al veredicto, ha observado el jefe de los jueces John Roberts en su “dissenting opinion” , se «prevé que los creyentes podrán seguir “defendiendo” y “enseñando” su visión del matrimonio», porque «la Primera Enmienda tutela la libertad de “ejercer” la religión». ¿Cómo acabará el “vive y deja vivir” sobre el que se rige desde siempre el multiculturalismo americano?

David Crawford, profesor de teología moral, de derecho de la familia y de bioética en elInstituto Juan Pablo II de Washington, dice a Tempi.it que en América ya se respira «un clima totalitario», no dudando en llamar de este modo lo que está sucediendo a causa también de la «rendición silenciosa de los católicos» a la condición de «irrelevancia» imaginada para ellos por el poder.

Según Crawford, a los cristianos les queda sólo una posibilidad: «el martirio de la desobediencia, de la comunión y del abandono del individualismo, para la salvación de la fe y del mundo».

-Profesor Crawford, ¿cómo se ha llegado a la negación de cosas que deberían ser evidentes para todos?

-Ante todo, este cambio no es fruto del voto popular, sino de la decisión de un puñado de jueces. Aunque nos tenemos que preguntar cómo es posible que las presiones radicales de la revolución sexual, empezada en los años sesenta, hayan pasado a ser dominantes: ¿cómo es posible que en pocos años tantas personas hayan llegado a ser incapaces de reconocer lo que es obvio?

»La razón la encontramos en un proceso político y moral, muy anterior a la revolución sexual, que empezó con la modernidad: Descartes puso en duda la realidad sustituyendo el ser con la voluntad humana. Para él el cuerpo ya no era una parte estructural de la persona, sino un accesorio material; de este modo, dejó de tener un sentido y un fin determinante para el espíritu. A causa de esta separación se ha llegado a la negación de la diferencia sexual como factor determinante de la persona.

»La línea trazada por Descartes prosiguió con Bacon y Locke según los cuales la comunidad humana, en primer lugar la familia, no está fundada sobre la ley natural sino sobre un contrato artificial, exclusivamente dependiente de la voluntad cambiante del sujeto: en este visión, la comunidad y la familia ya no tienen ninguna protección objetiva del poder y de la ley positiva impuesta por la mayoría.

»Antes de la sentencia, en los Estados Unidos ya se había asistido a una serie de casos, algunos de ellos clamorosos, de personas aisladas despedidas y asaltadas por los medios de comunicación por ser consideradas “homófobas” por el simple hecho de tener una determinada visión del matrimonio. ¿Qué pasará ahora que el matrimonio entre personas del mismo sexo se ha convertido en un derecho constitucional?

»Antes de la sentencia muchos servicios y comercios que se habían negado a participar activamente en ceremonias entre personas del mismo sexo habían sido cerrados tras ser obligados a pagar multas o ser denunciados. El arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, ha sido sometido a un campaña de odio por haber pedido a las escuelas católicas seguir la enseñanza de la Iglesia en lo que concierne a la moral.

»El estado de Indiana, tras una violenta presión por parte de los lobbies económicos, ha retirado la ley para proteger la objeción de conciencia. Varias personas, entre las cuales periodistas, docentes, empleados, militares, han sido despedidas por haber expresado su opinión sobre la familia.

»Ahora todo esto se convertirá en la norma porque ninguna empresa, escuela o institución pública podrá oponerse a esta nueva ideología sin ser considerada un enemigo del orden público. Por consiguiente, los cristianos tendrán dos opciones: o adaptarse o ser excluidos de la escena pública.

-¿Cómo es posible que un país nacido de hombres que huían de un poder que limitaba su libertad haya llegado a imponer una “dictadura del pensamiento único”?

-La ideología de género necesita que quién no la acepte sea considerado un beato intolerante. Todo esto es posible por lo que hemos mencionado antes: la distorsionada visión moderna acerca de qué es el ser humano y cuál es su destino. Si uno piensa que su destino depende de él mismo y no de un Creador, automáticamente el enemigo es aquel que quiere poner límites a su voluntad. Por consiguiente, la visión católica debe ser excluida del discurso público, lo que es realmente grave; la consecuencia de esto será la infelicidad y la destrucción de muchas personas.

»Sin embargo, hasta hace poco disentir estaba admitido.
La nueva ideología ha conseguido que se acepte una analogía falsa, que hace coincidir la lucha contra la segregación racial del movimiento de los derechos civiles de los años sesenta con la lucha de la liberalización de la homosexualidad. De este modo, también las escuelas y las instituciones privadas, que en esos años fueron obligadas a aceptar a personas de raza distinta, hoy estarán obligadas a admitir como algo normal la homosexualidad. Es evidente que el error está en la premisa, aceptada siempre a causa del equívoco moderno, porque si la raza es una característica innata, la homosexualidad en cambio es una inclinación que desemboca en un comportamiento elegido.

-En Estados Unidos asistimos a la creciente intrusión del Estado en diversos ámbitos. Basta pensar en el Obamacare, la reforma sanitaria de Obama, que prevé la obligación para todos los que ofrecen un empleo de ofrecer a sus empleados seguros médicos que incluyan el aborto y la anticoncepción. ¿Cómo justifica estas “invasiones” la opinión pública estadounidense, que ha sido siempre hostil al estatalismo?

– Creo que todo forma parte de la misma ideología totalitaria. La argumentación a favor de estas acciones es la misma que encontramos en la base de las motivaciones adoptadas por los cinco jueces del Tribunal Supremo que han decidido la sentencia sobre el matrimonio homosexual. También esto es fruto de la gran desintegración de la razón a causa de la cual ya no entendemos cuál es el fin de la persona y de la sexualidad: si se acepta que el fin principal del acto sexual ya no es la procreación, entonces los métodos anticonceptivos no sólo son legítimos, sino un derecho que hay que garantizar para todos. Lo mismo vale para las uniones homosexuales.

-¿Existe una alternativa a la adaptación a la corriente dominante?

-Es evidente que estamos entrando en un periodo verdaderamente difícil. Debemos ser conscientes de que nos costará ser católicos en los Estados Unidos, pero también en otros países occidentales. La alternativa a la rendición silenciosa o al compromiso es la desobediencia civil. Creo que nosotros, para no desaparecer o convertirnos al mundo, tenemos una única posibilidad: ser mártires, es decir, testimonios de la verdad incluso a costa de una tremenda persecución.

-«Yo moriré en la cama, mi sucesor morirá en la cárcel y su sucesor morirá mártir en una plaza pública». Esta célebre frase del cardenal de Boston, Francis George, ¿es realista?

-Sería demasiado fácil: emergería el carácter totalitario de esta ideología, que en cambio tiene un método peor. Como ha anunciado incluso el gobernador republicano de New Jersey, Chris Christie, si los sacerdotes, por ejemplo, se negaran a celebrar los “nuevos” matrimonios serían sencillamente privados de la posibilidad de hacerlo con efectos civiles. Todo así parece más aceptable y aparentemente indoloro.

-¿No ve usted ninguna posibilidad de diálogo?

-Con las personas sí. Pero hay que ser realistas: se puede dialogar sólo con quien está dispuesta a hablar y esto es algo imposible con un poder político que obedece a grupos de presión que no tienen ninguna intención de renunciar al propio objetivo totalitario. Debemos preguntarnos: ¿es razonable que el cuerpo sea sólo un artefacto biológico reducible a la voluntad o al deseo? Hay una tendencia a reducir el problema del ennoblecimiento de la homosexualidad a una cuestión moral, pero es más radical y profunda. El problema es sobre todo antropológico, un equívoco sobre qué es el ser humano.

-¿La desobediencia civil es un camino que se puede recorrer?

-Será necesario recorrerlo, porque nuestra vocación de cristianos es el amor al mundo: por lo tanto, tenemos que defenderlo recordando y reconduciéndolo a Dios. Y, como el Señor, tenemos que considerar la posibilidad del martirio que no es necesariamente el de la muerte en la cruz. Creo que las nuevas generaciones podrán conservar la fe sólo si la comunidad cristiana se une en esta lucha por la verdad, porque solos es imposible resistir frente a un poder tan violento.

-¿Piensa en las minorías creativas de las que hablaba el Papa Benedicto XVI?

-No pienso que como cristianos podemos retirarnos del mundo, aceptando un orden mundial legal que niega la creación y la verdad. Tolerar este régimen en silencio sería una traición a nuestra vocación de amor. Debemos ser testigos a toda costa. Por esto debemos reforzar la familia, la vida comunitaria, la vida de los movimientos eclesiales como Comunión y Liberación, por ejemplo. Y debemos educar, sin callar jamás la verdad y dirigiéndonos siempre al mundo, hacia el que tenemos una responsabilidad histórica.

-Parece una llamada a la conversión ésta que hace usted.

-Debemos convertirnos y, por lo tanto, profundizar la fe, renovarla. Debemos abandonar el individualismo y, por consiguiente, reforzar la oración y el sacrificio. Porque el modernismo nos ha afectado también a nosotros: hemos empezado a estar satisfechos de nuestra fe y a pensar que la cruz no era una parte tan necesaria de la misma. Y nos hemos debilitado: para salvar al mundo debemos imitar a Cristo y llevar la cruz con Él. La alternativa es rechazarla, apoyando al poder y perdiendo definitivamente la fe.

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(Traducción del italiano de Tempi.it por Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares)

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